jueves 8 de diciembre de 2011

*

"Cuando dices por ahí que mi verdadera biografía está en mis discos, yo sé que lo crees de verdad y además suena muy bien, pero no es así. Y si yo mismo no he sabido tocar como debía, tocar lo que soy de veras... Ya ves que no se te pueden pedir milagros, Bruno"
Julio Cortázar, el perseguidor.



Pulsar las teclas como llaves de saxo
buscar el tono perfecto, la palabra exacta, el ritmo más furioso,
la melodía más visceral, el registro más agudo. El caos.

Tirarse al swing
y mancharle
de armónicos oscuros y pegajosos.

buscar respuestas a esta prosa enajenada,
escribirte desde dentro,
usar correctamente la progresión armónica, para tocar lo que escuchaba dentro de mí  decía Bird

Pero este sentimiento no puede reducirse a un pentagrama.
Y yo no soy Charlie Parker. Siempre desafino.

miércoles 30 de noviembre de 2011

*



He quemado la peluca rosa
Esta noche, mentir no es lo mejor que puede hacer una chica sin desnudarse
Aunque, y eso siempre, es mejor si se desnuda.
Esta noche voy a dejarme
conocer.

lunes 28 de noviembre de 2011

*

Catedral de Notre Dame. Torre norte.

"(...) enclaustrado, emparedado casi entre sus libros, ávido sobre todo de estudiar y de aprender, pendiente hasta entonces de su inteligencia, que se dilataba con los conocimientos y atento a su imaginación que crecía con las lecturas, el pobre estudiante no había tenido tiempo de sentir su corazón y así, ese hermanito sin padre ni madre, ese niño caído bruscamente del cielo en sus brazos, hizo de él un hombre nuevo. Se dio cuenta de que existía en el mundo algo más que las especulaciones de la Sorbona y los poemas de Homero; de que el hombre necesita afectos, de que la vida sin ternura y sin amor es un engranaje seco y chirriante y llegó a figurarse, sólo a figurarse (...) que los vínculos de la sangre y de la familia eran los únicos indispensables y que un hermanito bastaba para colmar toda una vida. "

Víctor Hugo. Nuestra señora de París.

viernes 25 de noviembre de 2011

*

Algunas noches, antes de dormirme
le hago el amor en mi cabeza
Aunque ya no recuerde exactamente
cómo son sus ojos,
sus manos,
su polla.
Cómo olía aquella mañana.

En mi cabeza -golpe en la sien-
nos lamemos despacio,
nos comemos a besos,
nos matamos a polvos,
nos dormimos abrazados.

En mis conductos químicos
escandalizamos a los vecinos,
y me mira
como a la última cosa a la que poder mirar.

Me despierto - siempre -
hermosa, irreal, mojada
con una rabia inútil,
una tristeza absurda. Absurda.

Como si una puta me abrazase y me dijese
que ha sido el polvo de su vida.

jueves 24 de noviembre de 2011

Visiones.

Su compañero le decía:
- Nosotros, los polacos
creemos que debemos la libertad
al Papa, y a EE.UU.
Y fueron las fuerzas
espiritual, del Vaticano
y militar, de EE.UU.
las que les dieron la libertad que les faltaba.

Mi abuelo le respondió:
- Nosotros, los españoles
creemos que debemos 30 años de dictadura franquista
al Papa, y a EE.UU.

Cuando uno veía
a Karol Wojtyla clamando libertad
el otro no podía evitar
ver obispos aclamando a Franco.
Cuando uno veía
a Eisenhower abrazando al dictador
el otro no podía evitar
ver a Ronald Reagan venciendo al imperio soviético.

Los dos tenían razón.